Tras el
Exilio Oscuro y la
Caza de los Tres, se erigió un monasterio horádrico en el cual se encerraría la
Piedra del Alma de Diablo. Posteriormente, se crearía toda una ciudad llamada
Tristán alrededor del monasterio. Con la orden
Horadrim prácticamente extinta, el monasterio horádrico, por mandato del
Rey Leoric, se convirtió en la Catedral de la
Iglesia de Zakarum.
El
Arzobispo Lázarus liberó a
Diablo de su cárcel y desató el
terror en toda la ciudad, siendo la
Catedral la fuente de toda la maldad. El
Rey Leoric sucumbió a la locura en el interior de la
Catedral y se convirtió en el
Rey Esqueleto.
Con la ilusoria derrota de
Diablo, y la posterior aparición de hordas de demonios, toda
Tristán fue arrasada, siendo reducida a cenizas. Sólo la
Catedral siguió en pie, pero con marcas evidentes de los terribles aconteciomientos.
20 años después, con la repoblación de
Tristán, la Catedral se ha convertido en una fuente de sabiduría y estudio para
Deckard Cain, el último
Horadrim.
Deckard Cain sabe que muchas de las respuestas a los acontecimientos del pasado (y quizás de futuro) se hallan en los viejos escritos de la
Catedral.
Sin embargo, un nuevo poder osuro está volviendo a resurgir en el interior de las mazmorras de la
Catedral y amenaza con destruir nuevamente toda vida.
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