) EL MUNDO DE PIEDRA Y LAS PIEDRAS DEL ALMAEl mundo de piedra fue creado en Santuario por el arcángel Inarius con la ayuda de otros ángeles y demonios. Después de la creación de los primeros habitantes de Santuario, los Nephalem, el mundo de piedra fue usado por Inarius para debilitarlos (también usó el mundo de piedra para esconder la existencia de Santuario de los Altos Cielos). Tan poderosa fue esta maldición sobre los primeros humanos que cada generación sucesiva se iba haciendo más débil. El mundo de piedra fue mantenido en la gran montaña del Monte Arreat, y las bravas tribus bárbaras de Santuario aceptaron custodiarlo con sus vidas.
Se piensa que las piedras del alma son fragmentos del mundo de piedra, pero esta especulación no ha sido ni aceptada ni denegada por nadie. Aunque se sabe que Tyrael dio las piedras del alma a los Horadrim, ni siquiera los temas horádricos son capaces de conocer su auténtico origen.
) INARIUSInarius, junto a otros ángeles y demonios, crearon Santuario y los Nephalem (híbridos de ángeles y demonios con gran poder). El desarrollo de los poderes de los Nephalem enfureció a Inarius, quien decidió empezar de nuevo erradicando a todos los Nephalem. Esto lo llevó a un conflicto con la hija de Mephisto (y su compañera sentimental) Lilith. Este conflicto resultó en el desvanecimiento de Lilith y la creación del mundo de piedra.
Creó la religión de la Catedral de la Luz para hacer que los seres de Santuario trabajaran para él y le sirvieran. Inarius también es conocido como el Profeta de la Catedral de la Luz. Él es también miembro formador del Concilio de Angiris. Inarius tuvo un hijo con Lilith, llamado Rathma, que es el predecesor de los nigromantes y un seguidor del equilibrio. Rathma trabajó junto a Trang-Oul para mantener el equilibrio en Santuario.
El ángel Inarius se enorgullecía de su belleza y se jactaba a menudo de su pureza y valía. Sus pensamientos se ofuscaron tanto que él se veía a si mismo por encima tanto de ángeles como de demonios, así que dejó los Altos Cielos para formar su propio dominio. Construyó una gran catedral de cristal y espejos y la multitud se congregó por su encanto y valía. Una vez que Inarius reclutó un considerable ejército, decidió probar su poder.
Inarius primero asedió un templo infernal de devotos a Mephisto, pero cometió el estúpido error de sobreestimar su valor. Las armadas de Inarius entraron en el templo y asesinaron a los oscuros monjes que habitaban en él. Los Tres Males consideraron al vano guerrero un simple fastidio y entretenimiento hasta este momento, pero esto fue un auténtico insulto que ellos no podían tolerar.
Mephisto en persona, se dice, apareció en la catedral de Inarius. Él acabó con la iglesia y con los territorios de alrededor. El Señor del odio tomó al orgulloso arcángel (el Concilio de Angiris se lo otorgó como regalo por sus malas acciones) y sus seguidores como cautivos. Encadenó a Inarius con pesadas cadenas y muy lentamente arrancaba las alas de la espalda del ángel. Grandes ganchos de púas fueron usados para estirar su brillante piel y sus rasgos fueron distorsionados por poderes malignos. Muchos de los seguidores de Inarius fueron entregados a Baal y a Diablo como regalos, pero el resto fueron moldeados, asemejándose al tullido ángel. Desde ese día, se dice que Inarius está atrapado en el Infierno, en una cámara de espejos; sus párpados fueron arrancados de su rostro y está forzado a contemplar su deformidad por toda la eternidad. Sus seguidores ahora sirven como los generales del Infierno, golpeando con el dolor de su gloria perdida sobre los cuerpos de los demás.
) LOS NEPHALEMLos Nephalem fueron los primeros humanos en Santuario, creados como resultado de la unión entre ángeles y demonios. Su proceso de creación es desconocido, aunque dista mucho de ser similar a la procreación humana.
Tal union celestial confirió gran poder a los Nephalem. Tan grande fue su potencial que el demonio Lilith intentó usar su poder para formar un ejército. Inarius puso final a sus designios maléficos y usó el poder del mundo de piedra para disminuir el poder de los Nephalem (sólo la primera generación consiguió mantener completamente su potencial: Rathma, Bul-Kathos, Esu, Vasily).
Los descendientes de los primeros Nephalem son los Edyrem, Mendeln, Serenthia y Uldyssian.
1. Rathma
Rathma o Linarian es uno de los pocos supervivientes Nephalem en Santuario y es maestro sobre la muerte y los espíritus. Él creó a los sacerdotes de Rathma, que son también conocidos como Nigromantes. Rathma es el hijo de Lilith e Inarius. Nacido con el nombre de Linarian pero Trang’Oul le dio el nombre de Rathma.
Rathma es contrario a su madre porque ella destruyó a los ángeles rebeldes y a los demonios para usar el poder de los Nephalem para ella misma, además, Rathma siente que los ángeles no son mejores que los demonios.
Se convirtió en discípulo de Trang’Oul y su meta es mantener el equilibrio entre los Infiernos Ardientes y los Altos Cielos.
Mendeln fue guiado por Rathma durante su iniciación. Mendeln, junto con su hermano Uldyssian, conocieron a Rathma y a Trang’Oul. Uldyssian y Rathma fueron al mundo de piedra para intentar cambiar su esencia y así poder liberar los poderes de los Nephalem. Es el mismo plan que originariamente tuvo Lilith, pero falló. Uldyssian completó la tarea y cambió el modo en el que el mundo de piedra funcionaba.
2. Bul-Kathos y Fiacla-Géar
Bul-Kathos, también conocido como el Rey Inmortal, era un gran y antiguo rey bárbaro que organizó las tribus que, hasta nuestros días, se llaman a sí mismas como los Hijos de Bul-Kathos. Él también es uno de los pocos Nephalem.
Bul-Kathos es mayormente conocido por mantener unidas las tribus bárbaras y dejar a la gente bajo la importante vigilancia de la protección del Monte Arreat y del mundo de piedra de su interior. Mientras no se sabe si incluso los bárbaros sabían que el mundo de piedra estaba en su interior, o qué tipo de poder tenía, Bul-Kathos es el más reverenciado bárbaro de todos los tiempos, y los bárbaros se llaman a sí mismos Hijos de Bul-Kathos en su honor.
Los hombres de los Reinos del Oeste dieron a las tribus el epiteto de “bárbaros” porque ellos sólo veían el aspecto externo de la gente, pero en el interior, son gente honorable, con las enseñanzas de Bul-Kathos como guía.
Bul-Kathos conocía los secretos de los Antiguos, los misterios que se escondían bajo del Monte Arreat y de las profecías que avisaban de los tiempos oscuros venideros. Él compartió estos secretos con un íntimo amigo (o posiblemente su hermano) llamado Fiacla-Géar (Nota del Traductor: en druídico, traducido como Diente-Afilado / Sharp-Tooth). Cuando los dos comenzaron a enseñar a sus gentes cómo proteger los secretos, no compartían la misma visión de tal educación.Bul-Kathos creía que sólo uniendo a las tribus y enseñándolas una estricta disciplina marcial podían las tribus concentrarse en su meta durante las generaciones venideras.
Por su parte, Fiacla-Géar creía que sólo a través de un entrenamiento espiritual con la tierra que habían jurado proteger podría hacer que la gente apreciara realmente la importancia de su papel. Ambos aceptaron la filosofía del otro, así mientras Bul-Kathos unió las tribus, Fiacla-Géar recogió un grupo reducido de poetas guerreros y chamanes y, misteriosamente, se adentraron en los bosques que rodeaban el área de Scogslen. Allí Fiacla-Géar y su gente crearon los primeros colegios de druidas, enormes torres de piedra cubiertas de zarzas que los ocultaban y daban protección en lo denso de los bosques. Allí descubrieron un nuevo modo de vida, crearon una nueva cultura que los llevaría hasta el momento del Uileloscadh Mór, la batalla final entre los hombres y los demonios de los Infiernos Ardientes.
En Scogslen, en preparación para el conflicto, él enseñó a su gente el Caoi Dúlra, un modo de pensamiento que mantiene la armonía con los elementos naturales del mundo, sus plantas y animales, como el corazón de sus más intrínsecas creencias, porque ellos son la personificación de todo el mundo. No sólo era el Caoi Dúlra la base de su sistema de valores, también a través del estudio y la práctica los druidas aprendieron a unirse con las entidades naturales de Santuario. Su unión fue tan absoluta que eventualmente descubrían como hablar con plantas y animales, y estos seres les enseñaron todos los secretos del mundo natural. Ellos les enseñaron métodos para llamar animales desde la distancia, como invocar plantas de la tierra, modos de cambiar sus propias formas para compartir las fuerzas de sus primos animales e incluso, aunque con limitación, técnicas para controlar el clima.
En Túr Dúlra, el mayor de los colegios de druidas, se mantiene el magnífico sauce Glór-an-Fháidha. Este árbol es el recurso más reverenciado por los druidas para guías y enseñanzas. Bajo sus ramas, durante siglos, los druidas de Scogslen han estado aprendiendo no sólo su poderoso arsenal de magia natural, sino también las habilidades marciales que habían heredado de su ascendencia bárbara. Ellos hicieron esto porque creían que ellos serían la última línea de defensa del mundo cuando llegara el gran conflicto. Repartiendo con furia golpes contra los habitantes de los Infiernos Ardientes, los druidas, por fin, han emergido de sus bosques, marchando hacia su batalla final contra los siervos del Caos.
) EL CONCILIO DE ANGIRIS.El Concilio de Angiris está compuesto por cinco Arcángeles. Es el órgano de gobierno de los Altos Cielos y de su Corte Celestial de ángeles. Siempre vigilante y preparado para hacer lo que deba ser hecho en el Eterno Conflicto contra los Infiernos Ardientes. En casos extraordinarios, el Concilio de Angiris llamará a voto a cada uno de sus cinco miembros para alcanzar un consenso.
Fueron estos cinco arcángeles que decidieron el destino de Santuario después que el mundo, creado y escondido por Inarius, fuera descubierto. Su plan original era destruir Santuario, mayormente por la agresividad de Imperius, aunque fueron forzados a votar debido a las circunstancias. El motivo principal contra su existencia era también la razón por la cual debía ser preservado: los humanos, teniendo la sangre de ángeles y demonios por sus venas; en ellos residía el potencial para decantar la Guerra del Pecado. El resultado fue favorable a la existencia de Santuario. Imperius y Malthael abogaron por la destrucción de Santuario al ver que los humanos eran una abominación que contenía sangre de demonio, mientras que Auriel e Itheral vieron su potencial como poderoso aliado. Fue Tyrael quien tuvo el último y más impactante voto que salvó a Santuario de su inminente destrucción.
El Concilio hizo un pacto con el más antiguo de los Males Fundamentales, Mephisto, de que él dejaría Santuario a cambio del traidor Inarius (que creó Santuario, un acto prohibido por el Concilio). Santuario se dejó en manos de los humanos, con sus memorias manipuladas, permitiéndoles crecer desde el principio y hacia su propio final. Cada individuo es libre de decidir entre vivir en la luz o en la oscuridad.
) IMPERIUSEl arcángel Imperius lleva una armadura brillante con sobrevestimenta roja. En la armadura lleva el dibujo de una espada ardiente hacia arriba.
Al final de la Guerra del Pecado (nota del traductor: “Sin War” refiriéndose a la trilogía de libros de Richard A. Knaak), una vez que el ángel Inarius fue derrotado por Uldyssian y que éste se sacrificara para salvar Santuario, el arcángel Auriel invocó a Mendeln, Serenthia y Rathma a la Ciudad de Plata para que fueran testigos del juicio que impartía el Concilio de Angiris.
El arcángel Imperius fue el primero en hablar. Declaró que lo que el ángel Inarius había creado debía ser destruido: Santuario y sus habitantes. Imperius propuso a los otros cuatro miembros del Concilio de Angiris que el renegado ángel Inarius debería ser encarcelado por toda la eternidad así como que su nidada de niños demoníacos (los edyrem y los nephalem) debían ser destruidos.
Imperius estiró un puño enguantado y apuntó hacia abajo como signo de destino para el mundo de Santuario como el primer voto en el Concilio de Angiris. Al final sólo hubo un voto favorable a la destrucción de Santuario, una abstención y tres votos en contra. Con amargura, el arcángel Imperius declaró la supervivencia de Santuario.
) MALTHAELEl arcángel Malthael se le describe como una descarnada figura con armadura negra y sobrevestimenta negra.
Es amigo íntimo del arcángel Imperius. De todas formas, cuando Imperius votó para decidir el destino de Santuario, Malthael optó por la abstención.
) AURIELAuriel lleva una suave túnica azul y es uno de los cinco miembros del Concilio de Angiris que gobierna los Altos Cielos y la Corte Celestial. El Concilio de Angiris se reúne en la cámara central de audiencias de la legendaria Ciudad de Plata.
La arcángel Auriel invocó a Mendeln, Serenthia y Rathma ante el Concilio de Angiris como invitados para comprobar el juicio del ángel Inarius y el destino de Santuario, mientras que todos los demás en Santuario permanecieron congelados e inmovilizados.
El arcángel Imperius quería juzgar el tema de Inarius y el destino de Santuario en un único juicio. A esto, la arcángel Auriel alegó que no se debería juzgar a los hijos por los crímenes de sus padres; ellos no eran las abominaciones que al principio pensaron que eran.
Cuando Imperius llamó a voto para decidir el destino de Santuario, Auriel lanzó su voto a favor de Santuario.
) ITHERAELEs un arcángel vestido de gris que se desconoce si es hombre o mujer.
Es uno de los cinco miembros del Concilio de Angiris que gobierna los Altos Cielos y la Corte Celestial.
El arcángel Itherael secundó la petición del arcángel Imperius para votar y decidir el destino de Santuario, votó a favor de Santuario.
“Ellos son la unión de Ángeles y Demonios, con el pecado y la promesa en su interior... dejémoslos crecer, ellos pueden ser más monstruosos que cualquiera que se alce desde los Infiernos Ardientes...
pero también pueden ser el mayor potencial para servir a la Luz... un potencial que puede sobrepasar nuestros propios papeles... así que voto que se les debe dar una oportunidad.”
) TYRAELCuando el Concilio de Angiris descubrió Santuario, Tyrael fue designado para liderar las fuerzas del Cielo para destruir la "abominación";. Esta era la visión de Imperius, con quien Tyrael simpatizaba, ya que la existencia de Santuario venía de la unión entre ángeles y demonios.
Cuando Tyrael descubrió el sacrificio de Uldyssian por Santuario su visión cambió y esto le llevó a su voto decisivo para salvar a Santuario de la destrucción.
El concilio decidió borrar las memorias de todos los humanos, y ninguno ahora sabe que Tyrael podría haber sido el responsable de la destrucción de toda la humanidad.
1. Tyrael y los Horadrim
Después de asegurar la existencia de Santuario, Tyrael fue ordenado por sus compañeros en muchas ocasiones que no interfiriera con el mundo mortal. Él acostumbraba a desobedecer, temiendo que Santuario podría caer en las manos de los Infiernos Ardientes.
Cuando los Males Fundamentales desaparecieron del infierno durante el Exilio Oscuro, Tyrael ayudó a la humanidad a crear los Horadrim y creó las piedras de alma que usaron para encarcelar a Diablo, Mephisto y Baal, siglos antes de los hechos de Diablo 1 y Diablo 2.
Él también ayudó a los Horadrim a sellar la esencia de Baal en el cuerpo de Tal Rasha.
2. El mundo de piedra
Tyrael fue capturado por Baal después que fallara en impedir que Diablo liberara a su hermano, pero fue liberado por los aventureros de Diablo 2. Regresó a los aventureros en la Fortaleza del Pandemonium, el último bastión antes del Infierno, para ofrecer algo de ayuda.
Cuando Diablo fue derrotado y los aventureros se embarcaron para acabar con Baal, Tyrael aseguró que Baal había corrompido definitivamente el mundo de piedra. Decidió que la única cosa que podía hacer para proteger a Santuario era destruir la antigua reliquia.
La destrucción dejó al impresionante Monte Arreat convertido en nada más que un cráter y significó un golpe devastador a las tribus bárbaras que dedicaban su vida a proteger el mundo de piedra.
La líder de las tribus bárbaras, Anya, consideró la destrucción y cuenta al aventurero que esa acción nunca se había visto en las profecías.
) DIABLODiablo dominaba los Infiernos Ardientes junto a sus dos hermanos mayores, Baal y Mephisto, durante eones. Se enzarzaron en una eterna guerra contra los Altos Cielos, y como siempre, el infierno tuvo sus propios problemas de poder, primero entre los Tres Hermanos y luego con los cuatro Males Menores.
Cuando el arcángel Inarius y la poderosa demonio Lilith se cansaron de esta eterna guerra, decidieron crear un refugio, un Santuario. Ellos, y otros demonios y ángeles, tuvieron descendencia en Santuario, una descendencia que no era ni demonio ni ángel y que era significativamente más poderosa que ninguno. Estos niños fueron llamados Nephalem, y Diablo sintió un gran interés por sus vidas.
La guerra con el cielo se detuvo tras ver lo que había pasado en Santuario. Los Altos Cielos, con Tyrael e Imperius a la cabeza buscaban la erradicación de esta "abominación";. Diablo vio el potencial en los masivos poderes de los Nephalem, y comenzó la Sin War. Cuando Tyrael y los ángeles vieron la bondad en los humanos, decidieron dejarlos vivir, pero el mundo de piedra hizo que los Nephalem se fueran haciendo menos poderosos, convirtiéndolos en humanos.
Los Males Menores, demasiado cegados por su odio al Cielo, solo supieron ver en el interés de los Males Fundamentales por Santuario una distracción de la auténtica guerra y comenzaron una rebelión en el Infierno. Los Tres fueron expulsados del Infierno y caminaron en Santuario, propagando el caos por donde pasaban.
Actuando como Dialon, el Espíritu de la Determinación, Diablo secretamente condujo a un grupo de fanáticos religiosos a un intento por establecer el control sobre todo el reino. Después que el plan fallara, Tyrael creó el Mundo de Piedra y a los Horadrim para encarcelar a los Males Fundamentales.
La piedra del alma de Diablo fue escondida en las catacumbas de un monasterio horádrico que más tarde se llamaría Tristam. Unos pocos siglos más tarde, Diablo fue suficientemente fuerte como para intentar corromper al Rey Leoric. El Señor del Terror invadió los sueños de Leoric, intentando poseer la mente del rey que se resistía a la presencia de Diablo y acabó desembocando en la locura.
Diablo encontró su apoyo en el Arzobispo Lazarus, el consejero más allegado a Leoric, y con Lazarus susurrándole al oído, el Rey Loco se volvió contra su propia gente, ejecutando a aquellos que le habían desobedecido, ordenando a sus ejércitos en una guerra suicida contra su vecino y aliado Reino de Westmarch, y finalmente, purgando la mayor parte del poblado de Tristam donde su hijo, el príncipe Albrecht, había desaparecido. La horrible verdad era que fue Lazarus quien secuestró al chico.
Mientras que Leoric era demasiado fuerte para Diablo, Albrecht no. El terror que Albrecht sintió en las catacumbas fortaleció a Diablo más todavía y usó a Albrecht como su recipiente. Habitó el cuerpo y lo transformó en una forma demoníaca.
Un héroe avanza a través de los laberintos de Tristam, catacumbas, cuevas... directo al infierno para enfrentarse directamente a Diablo y derrotarlo. El héroe, tras matar a Diablo, tomó su piedra del alma y la incrustó en su frente, intentando contener al demonio por sí mismo. Decidió llevar la piedra hacia el Este y así encarcelar a Diablo una vez más.
El Vagabundo viajó a través de los territorios, liberando demonios y horrores mientras era lentamente poseído por Diablo. De algún modo, Diablo logró poner a los Males Menores otra vez bajo su control, así que Andariel y Duriel le ayudaron.
Rindiéndose al control del demonio interior, el Vagabundo liberó a Baal y Mephisto, completó su transformación y viajó al Infierno en su auténtica forma demoníaca.
Fue perseguido por los héroes, que desbloquearon los cinco sellos que lo invocarían al Santuario del Caos. Después de derrotar a Diablo los héroes destruyeron su piedra del alma, expulsándolo de Santuario de vuelta a los Infiernos Ardientes.
Si esta es la muerte definitiva de Diablo o no, es desconocida, pero tal mal raramente muere tan fácilmente.
1. Astrogha
Es la mascota principal de Diablo, un demonio con forma de araña.
Su primera aparición en Santuario fue durante la Guerra del Pecado, invocada por Lucion para ayudarle contra Lilith.
Astrogha siempre tiene pequeñas arañas que espían para recoger información sobre cualquier cosa de interés. Se alimenta de humanos que Lucion usa para su ventaja. No ayuda a Lucion por propia voluntad, siempre permanece leal a su maestro, Diablo. Astrogha ha conspirado para derrocar el dominio de Lucion como Prior pero tras considerarlo se echó atrás al pensar en la ira que Mephisto podría desatar sobre Diablo al ver la "desaparición"; de Lucion.
Después que Lucion fuera reducido a cenizas, Astrogha conspiró para tomar el rol de prior una vez más, pero cuando reapareció (realmente era Lilith disfrazada) se echó atrás. Tras darse cuenta de que era Lilith, Astrogha comenzó a maquinar contra la demonio e incluso llevó a tomar la apariencia de Prior por un corto periodo. Esto acabó con un enfrentamiento contra Lilith, que venció la diablesa. Tras esto, Astrogha se retiró a las sombras a seguir conspirando.
Tiempo después de la Guerra del Pecado, Astrogha se reencarnó y fue encarcelado en un orbe, trabajo de los Vizjerei. Fue liberado por un noble de Westmarch quien le impuso el nombre de Aldric Jitan. Astrogha dejó que su descendencia atacara la capital de Westmarch y casi lo lograron. Sin las intervenciones de Zayl (joven nigromante) y de Lady Salene Nesardo (noble de Westmarch e hija de Astrogha), Astrogha hubiera tenido éxito, pero volvieron a sellarlo nuevamente en el orbe [La Luna de la Araña / Moon of the Spider].
) MEPHISTOMephisto se le presume como el más inteligente, estratégico y analístico de los Tres Hermanos, pero se especula que es el más débil en cuestión de poder.
Se le considera como el más malvado de los tres, usando sus poderes tenebrosos para traer a los muertos de nuevo a la vida, los llena de un inimaginable odio hacia las criaturas vivas para crear algunas de las más persistentes creaciones zombies posibles.
Mephisto se le conoce como padre de dos demonios: Lucion y Lilith. La hija de Mephisto fue el amor del ángel rebelde Inarius y juntos crearon Santuario. Los dos hijos de Mephisto tenían una gran responsabilidad en los eventos de la Sin War.
Al final de la primera Guerra del Pecado, el Concilio de Angiris dictó juicio contra Inarius, Santuario y sus abominaciones: los Nephalem y los Edyrem. La sombra de Mephisto apareció tras el Concilio de Angiris proponiendo una tregua y un pacto.
Mephisto ofreció dejar intacto Santuario para ver lo que esos niños podían llegar a hacer con su propio juicio: bien o mal.
El Concilio de Angiris no se creyó la palabra de un Lord Demonio. En cualquier caso, el arcángel Tyrael preguntó a Mephisto si él realmente estaba proponiendo una tregua, y para poder creer en él, debía lanzar su marca en un lugar de la elección de Tyrael. A esto Mephisto aceptó, con la condición que se le diera un premio por tal buen gesto.
El arcángel Imperius inclinó su cabeza ante Tyrael en aceptación de la petición de Mephisto. Mephisto pidió al Concilio de Angiris que se le diera el rebelde ángel Inarius para que pagase por las pérdidas de sus dos hijos: Lilith y Lucion; y se selló la tregua.
El Concilio de Angiris, Mephisto y los tres residentes de Santuario (Mendeln, Serenthia y Rathma) cambiaron de localización instantáneamente. Ya no se encontraban en la Ciudad de Plata sino en la Catedral de la Luz. Tyrael señaló a Mephisto que el lugar en el que dejaría su marca sería donde el rebelde ángel Inarius había predicado a las masas durante siglos.
Mephisto levantó su mano y la mordió, vertiendo sus negros fluidos sobre el lugar elegido por Tyrael. Inarius fue entregado a Mephisto para ser enviado a los Infiernos Ardientes por la eternidad. Mephisto preguntó qué se haría con la caverna y todo lo relacionado con el mundo de piedra. El arcángel Imperius selló un nuevo pacto sobre el tema. Lo que trataba el pacto todavía es desconocido.
Mephisto estuvo de acuerdo con Imperius que los edyrem deberían nacer con sus poderes durmientes y sus memorias de los eventos de la Guerra del Pecado borrados de su mente. Mephisto pidió que los primeros nacidos, Rathma y los demás Nephalem, fueran capaces de recordar lo que eran ya que eran pocos los que quedaban.
- Las nuevas Guerras del Pecado
Milenios después de esto, los Infiernos Ardientes se encontraban en el Gran Conflicto con los Altos Cielos. Las almas de los humanos podían ser usadas por cualquier bando como un recurso adicional de poder, así que los ángeles y demonios llevaron su lucha a Santuario en sigilo, intentando conseguir el favor de los hombres. A esto se le conoce como la Guerra del Pecado.
Ningún bando se atrevió a hacerlo abiertamente, temiendo que el otro se percatara y destruyera el mundo. Esta cantidad de energía que podían utilizar como recurso para sus propios reinos en Santuario era muy limitada, lo cual significaba que sería necesario una invasión completa. Los Males Fundamentales pensaron un plan para utilizar las piedras del alma de los ángeles para directamente poder obrar con sus poderes en Santuario desde sus reinos, poniendo el mundo entero bajo sus pies de un solo golpe.
Con el poder adicional de Santuario serían capaces de derrotar a los Altos Cielos.
El ángel corrompido Izual facilitó la idea, y los Males Fundamentales manipularon a los Males Menores para que éstos expulsaran a los Tres del Infierno, expulsándolos a Santuario en su forma de espíritu, muy debilitados. Los ángeles no lo vieron como una amenaza porque eran muy débiles.
La debilidad fue muy superior a lo que los Tres habían considerado, y fueron forzados a poseer cuerpos mortales para poder continuar sustrayendo poder. Con cuerpos podían consumir almas humanas para conseguir energía y almacenarla para cargar su propio cuerpo. Su esencia demoníaca también logró transformar sus cuerpos a una grotesca imagen de su auténtica forma demoníaca.
Su alboroto fue vasto, pero como los ángeles esperaban que los Males Menores lanzaran un ataque masivo contra los Altos Cielos, retiraron a sus ángeles soldados de Santuario. En su lugar, Tyrael repartió un grupo de magos que él mismo había creado, los Horadrim, para capturar los demonios en piedras de alma, tal y como los Tres querían.
Mephisto fue el primer Mal Fundamental en ser capturado, y su piedra del alma fue enterrada bajo el Templo de la Luz de Kurast. Un tercio de la hermandad de los Horadrim residió en la tumba esperando la captura de los otros dos Hermanos. Con altas bajas para la hermandad, los Tres fueron capturados.
El plan original era tomar las piedras del alma y usarlas para canalizar la energía desde el Infierno, pero cuando cada uno de los Males Fundamentales fue capturado, ya habían sido suficientemente debilitados como para no serles posible escapar.
Tras centurias de intentos, Mephisto finalmente se las arregló para controlar suficientemente los poderes de la piedra del alma para poder influenciar y corromper a la hermandad local, los Zakarum.
Mephisto hizo uso de hechizos para desquebrajar la piedra del alma en siete partes, rompiendo el sello mágico y liberándose. Los seis fragmentos más pequeños fueron insertadas en las manos de los seis arzobispos Zakarumitas por el propio Mephisto, y fueron ordenados que le trajeran sacrificios humanos para su alimentación. El más largo de los pedazos atravesó la mano del Que-Hegan que había reemplazado a Khalim, conocido como Sankekur. El Que-Hegan es la mayor autoridad divina de la fe Zakarum, y Khalim había sido asesinado por ser incorruptible por Mephisto.
Mephisto usó el cuerpo de Sankekur para permanecer en el plano mortal, transformándolo como normalmente ocurre con las posesiones. Él usó su poder sobre la fe Zakarum para enviar emisarios al oeste para conseguir que el Rey Leoric fuera a Tristam y acabara liberando a Diablo, quien liberó a su hermano Baal, y los Tres se encontraron en la Represión del Odio de Mephisto en Kurast. Durante años, los líderes de la corrompida religión de los Zakarum continuaron manteniendo a Mephisto informado y atrajeron a equivocados fieles para sus planes de conquista.
Los tres enviaron a Diablo para reclamar el Infierno y a Baal a conquistar el mundo de piedra. Poco más tarde, el grupo de héroes aventureros asesinaron la hermandad corrupta y destruyeron a Mephisto y a su piedra del alma, expulsándolo del plano mortal permanentemente. Los héroes también fueron a matar a Diablo en su propio dominio y a Baal en el Monte Arreat, aunque no llegaron a tiempo de poder salvar el mundo de piedra de la corrupción.
Lo que haya ocurrido en 20 años desde entonces es desconocido. Si está o no realmente muerto es muy difícil de saber, pero el auténtico mal es muy difícil de destruir.
1. Lucion
Durante los acontecimientos de la trilogía de Sin War de Richard A. Knaak (especialmente en Diablo: Birthright), Lucion tomó el aspecto del Prior y dominaba la religión llamada el Triuno. Como líder del Triuno, estaba en secreta lucha contra la Catedral de la Luz, ya que ambos intentaban dominar la raza humana.
Algún tiempo después de la creación de Santuario por el ángel renegado, Inarius, el mundo fue descubierto por los Infiernos Ardientes. Dándose cuenta que una invasión a escala completa inevitablemente traería la atención de los Altos Cielos (que podría resultar en un grave enfrentamiento que destruyera Santuario, convirtiéndolo en inútil para ambas partes), los Males Fundamentales optaron por una aproximación más sigilosa. Ellos conformaron un culto que, a primera vista, parecía inofensivo y pacífico, pero que gradualmente iba captando sus seguidores hacia las tinieblas. El culto se mostraba oscuro, una secta impía devota a los Tres Males Fundamentales, a la cabeza de la cual se encontraba el Prior, el pontifex maximus.
El Prior no era más que una fachada, un disfraz usado por el demonio Lucion.
El Triuno pronto creó hasta ser uno de los cultos dominantes de Santuario, siendo segundo sólo por la Catedral de la Luz, la contra-secta dirigida por Inarius en su disfraz del Profeta Velado. Las dos sectas continuaron su camino por el control sobre la raza humana, pero sin enfrentamientos abiertos. En lugar de eso, Lucion e Inarius conspiraban uno contra el otro, siempre anticipando los movimientos del contrario.
Sus plantes fueron rotos por la repentina aparición de la hermana de Lucion y el amor de Inarius, Lilith, una diablesa renegada que tenía sus propios fines y planes. En el disfraz de la noble fugitiva Lylia, ella buscaba despertar los poderes especiales de los humanos para dirigirlos para sus propios fines.
Su involuntario campeón fue Uldyssian, un simple granjero de las tierras cercanas a Seram. Dándose cuenta de los inmensos poderes de Uldyssian y buscando rápidamente su potencial, Lucion ordenó a su hombre de confianza, el alto sacerdote Malic, a capturar al granjero y sus compañeros. Inadvertido de la presencia de Lilith, el grupo de Malic fue derrotado y éste huyó hacia Lucion. Dándose cuenta que su hermana había regresado, Lucion bendijo a Malic con un miembro demoníaco, permitiéndole quitar el disfraz a Lilith.
Tras un segundo y mucho más poderoso enfrentamiento que causó la muerte de muchos, Morlu atacó Uldyssian y sus seguidores cerca de Partha, pero volvieron a fallar (esta vez dejando el cadáver de Malic, asesinado a manos de Lilith) y Uldyssian decidió irse del pueblo. Lilith le siguió, todavía disfrazada de Lylia aunque pronto el hechizo de Lucion surtiría efecto y revelaría la auténtica forma de Lilith a un horrorizado Uldyssian. Lilith fácilmente derrotó al granjero, dejándolo gravemente herido. Uldyssian logró recuperarse y se reunió con sus compañeros en las junglas de Toraja.
Fue allí donde Lucion intervino personalmente. Disfrazado como un blanco semental, el demonio intentó engañar a Uldyssian pero fue advertido por su hermano, Mendeln. Una vez más, tomando la forma del Priior, Lucion intentó persuadir al granjero a unirse a él. Tras ambos intentos fallidos, Lucion cambió de táctica. Con relativa facilidad el demonio incineró a muchos de los seguidores de Uldyssian e hizo que Achillios (íntimo amigo de Uldyssian) muriera por una de sus flechas encantadas. Tras ver a sus compañeros y amigos morir, los auténticos poderes de Uldyssian despertaron y montó en cólera. Siendo incapaz de mantener su posición, Lucion finalmente reveló su auténtica forma: un horrible demonio con forma de reptil, pero que se vio sobrepasado por los increíbles poderes de Uldyssian. Como un desesperado intento, el demonio ofreció su obediencia y servidumbre al granjero, pero no logró nada. En lugar de matar al demonio, Uldyssian simplemente imaginó que el demonio era nada y así el gran Lucion se desvaneció y desapareció completamente.
2. Lilith
Lilith, conocida por muchos títulos (Madre de la Miseria, Reina de los Súcubos, Madre de la Decepción, Doncella de la Traición) es un demonio con tanto poder como los Grandes Males, no cuenta como uno. Ella es hija de Mephisto, hermana de Lucion, madre de Linariel y de Andariel, así como matriarca de los demonios.
) BAALBaal es el Señor de la Destrucción, y es inherentemente malvado. En su existencia antes de ser encerrado en el cuerpo de Tal Rasha, se le describe por ser bruto, pero parece indicar que ha adquirido algo de la poderosa inteligencia de los magos horádricos durante su confinamiento. En los encuentros con Marius como con los Bárbaros, actúa como si estuviera jugando y destila un seco sentido del humor.
Ha sido debatido si Baal es zurdo o no ya que usa su mano izquierda para hacer toda una variedad de cosas, incluyendo asesinar a Marius o durante la conversación con los bárbaros.
Baal tiene unos pocos comportamientos que lo sitúan separado de sus otros dos hermanos, Mephisto y Diablo. Él podría haber matado a Marius en cuanto lo encontró, tomando la piedra del alma, pero en lugar de eso, lo engañó como si fuera Tyrael y escuchó su historia. También podríamos considerar esto como un movimiento para asegurarse que Marius no había escondido la piedra en cualquier otro lugar (escondiendo su localización para siempre si él fuera asesinado), podría ser que a Baal le gusta jugar con su presa antes de destruirla.
Su apariencia parece que ha asimilado los rasgos faciales de Tal Rasha y le ha agregado una cabeza demoníaca.
Baal ha estado mucho más tiempo en el mundo de Santuario. Junto a sus hermanos y sirvientes de los Infiernos Ardientes, han luchado contra los Altos Cielos por eones.
Cuando Santuario fue creado, los hermanos se dieron cuenta que el mundo poseía un potencial para un vasto poder y la posibilidad de derrotar de una vez y por todas a los Altos Cielos hizo que su atención se girara hacia ellos.
Los traidores Males Menores se rebelaron y expulsaron a los Hermanos, atrapándolos en Santuario. Comenzaba así la Guerra del Pecado.
Tal Rasha lideró la campaña de caza y captura de los Males Fundamentales, incluyendo a Baal durante la Guerra del Pecado, junto a Jered Caín. Cuando los Males Fundamentales fueron exiliados del Infierno hacia el Plano Mortal por los Males Menores, un grupo de magos escogidos por el arcángel Tyrael los organizó en una orden para derrotarlos y atarlos a las piedras del alma, que fueron proveídas por Tyrael. Se llamaron a sí mismos los Horadrim.
Tras encontrar y capturar a Mephisto en las junglas de Kehjistán, encerrándolo bajo lo que habría de ser Kurast, los Horadrim cazaron a Baal a través del océano, hacia el continente Occidental, al desierto de Aranoch. Tal Rasha presumió que Baal estaba dirigiéndose hacia el norte, a través de Scosglen, pero misteriosamente el demonio cambió su rumbo y tomó refugio en la ciudad del desierto, Lut Gholein.
Tal Rasha ordenó a su equipo suspender el ataque y pacientemente esperar a que Baal continuara su escapada. Tres días más tarde, Baal huyó de Lut Gholein dirigiéndose hacia el norte, tal y como Tal Rasha había predicho.
Unas pocas millas al interior del desierto, los aventureros se encontraron con Baal y le atacaron. El demonio lideró la furia de sus poderes sobre los hombres. La tierra explotó bajo ellos y se tragó a muchos. Fuego surgió de la tierra, quemándolo todo y a todos a su paso.
En un intento desesperado, Baal dirigió un hechizo a Tal Rasha insatisfactorio. Ileso, Tal Rasha se elevó de la tierra para encontrar la piedra del alma que le había dado Tyrael, pero la encontró destrozada en varios pedazos pequeños. Los hombres continuaron su ataque y derrotaron a Baal. Tal Rasha caminó hacia el cuerpo derrotado de Baal y le cortó la garganta introduciendo el fragmento más grande en su herida abierta. El espíritu de Baal fue absorbido por el fragmento, atrapando al demonio.
El arcángel Tyrael apareció delante de los hombres y los condujo en torno a siete antiguas tumbas, en lo más profundo del desierto. Allí los hombres fueron instruidos en construir una piedra de sello con runas de contención. Mágicamente conjuraron cadenas irrompibles para asegurar la piedra a las paredes. Tal Rasha ordenó ser atado y unido a la piedra. Ante el asombro de todos los presentes, Tyrael introdujo la piedra del alma en el pecho de Tal Rasha, permitiendo al espíritu de Baal fluir al cuerpo como un huésped, completando la prisión y condenando a Tal Rasha a una lucha por toda la eternidad contra Baal.
Las otras seis tumbas se convirtieron en lugares de descanso para poderosos magos de los Horadrim y actuaban como señuelos en el Cañón de los Magos.
Los Horadrim se concentraron en atacar y capturar a Diablo, encerrándolo en lo que sería Khanduras, creando un Monasterio Horádrico sobre la prisión del demonio.
Centurias más tarde, Diablo se liberó y viajó como un Vagabundo hacia el desierto de Aranoch con Marius para liberar a su hermano mayor. Cuando ambos llegaron a la tumba de Tal Rasha, Tyrael los sorprendió y atacó al Vagabundo para impedir que liberara a su hermano.
Baal engañó a Marius con una imagen falsa, pidiéndole ayuda. Marius sólo podía ver a un pobre hombre atado por cadenas, empalado por un objeto en el pecho. La mirada de Tyrael se dirigió a Marius y le pidió que no sacara el objeto. Marius cogió la quebrada piedra del alma y la liberó del cuerpo de Tal Rasha (Drognan y Fara, de Lut Gholein, advierten que Baal, tras esto, tiene ilimitado acceso a los conocimientos y poderes de Tal Rasha).
Tyrael dejó al Vagabundo para reñir a Marius y decirle que acababa de asegurar la perdición de Santuario, contándole que debería ir al Templo de la Luz, en la ciudad oriental de Kurast, que debería entrar a través de la puerta al Infierno y llevar la piedra a la Forja del Infierno para destruirla. Por desgracia no lo hizo y acabó en un asilo para dementes.
Después de un tiempo, Baal encontró a Marius y, una vez más, le engañó. Tomó la apariencia de Tyrael y Marius le dio el fragmento de la piedra del alma a Baal, que le reveló su verdadera identidad y lo asesinó. Quemó el asilo tan pronto como se marchaba de allí.
Entonces Baal comenzó el asalto al Monte Arreat para corromper la piedra del mundo escondida en su interior.
Los demonios corrientes y poco disciplinados que los Males Fundamentales habían utilizado en su invasión inicial no eran un grupo en el que Baal confiara cuando atacó las poderosas tribus bárbaras, así que él tomó algunos de sus más poderosos sirvientes de las profundidades de su dominio.
Comenzó su ataque por la capital de Sescheron y dejó un rastro de destrucción que conducía a Harrogath, que consiguió salvarse en el último minuto por la poderosa magia que conjuraron los Ancianos Bárbaros.
Uno de estos Ancianos Bárbaros, Nihlathak, traicionó la aldea y dio la Reliquia de los Antiguos a Baal para permitirle el paso a la Cámara de la Piedra del Mundo sin necesidad de combatir a los Antiguos Bárbaros.
Un grupo de aventureros lograron llegar y derrotar al Mal Fundamental, pero no a tiempo como para impedir que Baal corrompiera la Piedra del Mundo. Aunque hubieron vencido, la Piedra del Mundo no podía ser salvada y Tyrael tuvo que destruirla. El resultado fue una explosión que devastó las tierras bárbaras y dejó un gigantesco cráter donde una vez estuvo la antigua montaña.
Exactamente lo que haya ocurrido con Baal y dónde debe estar (si está vivo) es desconocido.
) TRANG'OULTrang'Oul es el único dragon que ha sido introducido en el Universo de Diablo. Consiste completamente de estrellas que representan todas las vidas de toda la humanidad. Cada estrella, como una escama, simboliza la vida de un humano así como fluye dentro del cuerpo de la magnífica bestia interaccionando con las vidas de los demás. Si se te permite mirar a Trang'Oul serás capaz de discernir no solo el pasado y el presente de los individuos sino también las posibilidades de su futuro. Pero estos futuros están determinados por elecciones que no han sido tomadas todavía y que no deberían ser tomadas sin la concepción de la vida y del devenir del tiempo.
En el segundo libro de la trilogía de Sin War, cuando Mendeln por primera vez posa los ojos en Trang'Oul, advierte que "Estamos todos aquí -se dio cuenta Mendeln-. Toda la humanidad, desde el primero en adelante... cada escama es en cierta medida parte de nosotros..." [We are all there, Mendeln realized. All of humanity, from the first on; each scale is a measure of some part of us]
Es un error pensar que Trang'Oul fue creado junto a Santuario, ya que uno de los muchos significados del nombre Trang'Oul es "El que es para siempre"; [The One who is Forever]. Trang'Oul llega a la existencia justo después del comienzo de toda la creación, pero no en la misma forma que es ahora. La forma que actualmente posee es la que obtuvo cuando Santuario fue creado.
Otra cita de Scales of the Serpent: "Él ha existido desde justo después del comienzo de toda la creación, aunque ahora no sea tal y como era antes."; "No... así se hizo después, siempre que el dragón habla, las escamas brillan y cambian, constantemente demostrando la existencia de otras vidas, otros tiempos... que vinieron con el hallazgo de los fragmentos... con la formación de Santuario por los ángeles y demonios renegados."
) AZMODAN Y BELIALAzmodan, el Señor del Pecado, es un Mal Menor, parte de los Grandes Males de los Infiernos Ardientes. Tomó parte en el Exilio Oscuro expulsando a los Males Fundamentales, creyendo erróneamente que Diablo y sus hermanos habían vacilado en el Gran Conflicto. Azmodan actualmente gobierna sobre la mitad del Infierno, oponiéndose a Belial. A causa del conflicto en el liderazgo, todo el Infierno está polarizado en un estado de guerra civil.
Azmodan todavía tiene que hacer su aparición. No tiene sirvientes demoníacos conocidos ni relaciones. Blizzard ha confirmado que estará presente en Diablo 3.
Belial, el Señor de las Mentiras, es un Mal Menor, parte de los Grandes Males de los Infiernos Ardientes. Igual que Azmodan, tomó parte en el Exilio Oscuro. Actualmente gobierna la otra mitad del Infierno y está en conflicto con Azmodan.
Belial tampoco ha aparecido físicamente en Diablo, pero Blizzard ha confirmado su aparición en Diablo 3.
) EL TRIUNOEl Triuno fue uno de los dos cultos líderes en Santuario durante muchos cientos de años, previo a los eventos de Diablo 1 (el otro era la Catedral de la Luz). Aunque parecía una secta pacífica, era de hecho la avanzada de los poderes de los Infiernos Ardientes en Santuario. El Triuno protagoniza la trilogía Sin War de Richard A. Knaak.
El Triuno tuvo templos en diversos asentamientos grandes, principalmente en las regiones orientales de Santuario. Cada templo estaba subordinado al principal que se encontraba en Kehjan. El Triuno consistía en tres cultos menores, cada uno estaba consagrado a uno de los tres espíritus guía del Triuno, que eran en realidad los alter-egos de los tres Males Fundamentales, y todos ellos estaban controlados por el Prior, el lider del culto. Los tres espíritus guía fueron nombrados por los Males Fundamentales, y fueron titulados exactamente con los aspectos opuestos a los mismos. Los iniciados no sospechaban que estaban siendo engañados por semejantes espíritus guía, gradualmente sus corazones se volvían más oscuros a medida que se iniciaban en las auténticas enseñanzas del Triuno, y de los espíritus a los que servían.
Estos tres espíritus guía eran:
Dialon, espíritu de la Determinación. Estaba representado por un carnero con cuernos. Sus acólitos servían a Diablo, el Señor del Terror.
Bala, espíritu de la Creación. Bala estaba representado por una hoja. Sus acólitos servían a Baal, Señor de la Destrucción.
Mefis, espíritu del Amor. Era representado por un círculo rojo, el emblema Kehjaní del corazón. Sus acólitos servían a Mephisto, Señor del Odio.
Cada orden estaba dirigida por un alto sacerdote, que respondía directamente ante el Prior.
El Triuno cayó rápidamente tras la desaparición del Prior. Al final, con los efectos combinados de Uldyssian y sus compañeron Nephalem, el Triuno fue definitivamente destruido.
) ULDYSSIANUldyssian era un granjero que descubrió sus asombrosas habilidades cundo se vio envuelto en extraños fenómenos en su hogar, Seram. Dos misionaros, uno perteneciente a la Catedral de la Luz y otro que pertenecía al Templo del Triuno fueron brutalmente asesinados, y aunque Uldyssian no tuvo nada que ver con ello, fue hallado un cuchillo de Uldyssian como arma del crimen de una de las víctimas. Uldyssian es llevado a la prisión y, justo en el momento en que él deseaba tan desesperadamente ser libre, la puerta de la celda se abrió por sí misma.
Más tarde, cuando el Maestro Inquisidor de la Catedral de la Luz llega para declarar a Uldyssian culpable por los dos asesinatos, un rayo golpea al inquisidor y lo mata. Igual de rápido como se forma una tormenta, los guaridas de la Catedral intentaron capturar a Uldyssian, pero ahora le estaban defendiendo sus nuevos poderes y los asesinó a todos. A la gente del pueblo esto les demostró que Uldyssian era el culpable del asesinato, así que todos (incluso sus amigos de toda la vida de la aldea) le apartaron de sus vidas.
Uldyssian, su hermano Mendeln, sus dos amigos Serenthia y Achilios, y una mujer misteriosa llamada Lylia (que realmente era Lilith disfrazada) huyeron de Seram. En verdad, fue Lilith la que provocó que atacaran los guardias, quien mató al Inquisidor y quien despertó las habilidades adormecidas de Uldyssian.
Durante la misión de Uldyssian de deshacer el Triuno, él primero fue al pueblo de Partha, a cuyos habitantes reveló el potencial de la magia que yace en todos los seres humanos. Él también descubrió que Lylia era solo un disfraz de la diablesa Lilith y que ella era la responsable, no sólo de lo que ocurrió en Seram, sino también de que los poderes de Uldyssian se hubieran mostrado tan tardíos.
Antes de ser abandonado por Lilith, ésta se le burló y abusó de Uldyssian mentalmente, contándole todo lo que él no hubiera podido hacer sin ella, como si él no tuviera poderes.
Uldyssian tiene ascendencia Nephalem en su interior y algunos de sus poderes. Puede hacer casi cualquier cosa, desde cambiar el clima, causar que la gente explote, crear escudos o simplemente crear una bola de luz para ver en la oscuridad. También puede teletransportarse a si mismo y a otros, poderes curativos así como transmutar objetos. Estos poderes están basados en su voluntad, cuanto más desesperado y furioso está, más poderosas son sus habilidades.
Para evitar que los demonios y los ángeles tomen Santuario, Uldyssian creó los Edyrem, un grupo seleccionado de descendientes de Nephalem.
- Edyrem
Los Edyrem son un grupo de gente normal que se unió con Uldyssian, el protagonista central de las novelas Sin War. Uldyssian (quien también les dio nombre) con la ayuda de Lilith (disfrazada) entrenó a un vasto grupo de gentes de varias ciudades para despertar en ellos la herencia Nephalemica y exponer sus habilidades latentes y poderes, con algunos más éxito que con otros. Fueron un poder que Lilith quería controlar y que de hecho consiguió durante un tiempo. En las luchas contra la Catedral de la Luz y el Triuno, muchos Edyrem igualaron, cuando no superaron, el poder de los sacerdotes de los cultos.

Parte 2
) LOS CLANES DE MAGOS
) VIZ-JAQ’TAAR, LOS ASESINOS DE MAGOS








